
No todo lo que reluce es oro dicen. Pues yo digo: no todo lo que apesta es mierda. Si una cosa me ha enseñado esta vida es que las apariencias engañana. Todo el mundo tiene sus problemas, y todo el mundo tiene sus cosas buenas. Todo el mundo se ha metido en algún lío increíble. Todo el mundo tiene una vivencia o una historia que debe contar para impresionar a los demás. Así, vivir és morir lentamente. Así, amar és odiar al destino. Así, gustar és aborrece simultàneamente. Todo el mundo dice que algo es malo, cuando eso también es bueno porque por la razón de ser malo te da una razón para canviar, para tropezar, para caer... Y cada canvio, tropiezo y caida es bueno/a ya que te hace crecer. Puede que me queden muchas experiencias para aborrecerme. O puede que como dicen las Nancys Rubias sea un adolescente terminal, alguien con la enfermedad de la immadurez hasta la muerte. Pero se que cuando me preocupo, que cuando chillo, que cuando hago el tonto... siempre es por algo. Nada es por nada. Todo es por todo. En cada preocupación hay una razón que estalla el mal sentimiento en mi. No creais que me preocupo porqué si. Se mis límites. Y és alli donde aparece la inteligencia. Alguien muy poco inteligente, puede ser muy inteligente si sabe que es poco inteligente. Cada chillo es por la vida. Por vivir.
Me niego a vivir por morir. Quiero vivir por vivir. Por la vida, por la risa y por las experiencias. No por la muerte, por la tristeza ni por los problemas. Cada problema en mi se disuelve con mis tonterias. Con ese psíquico lleno de loqueria, de ocio y de fiesta que me configura.
Written by Pau Gayolà Crous
Illustred by Ingrid Galí Crous


